En pañales

A la luz de la oscuridad
Se puede ver en esta ciudad
Cómo por tus poros brota
En el silencio de una lámpara rota

,
No llora por su candor
No es su falta una agonía triste
Lleva sal en sus venas
y letras de ilustre calor

,
en impensable mezcla de amores derretidos que carga en ristre

que no son cuestión de culpar a nadie
llama este verso a rectificar su devenir
en un solo de amor abandonado
por aquella luz y su traslucir

,
Qué bajó,
Qué subió con ímpetu de poderoso astro
y qué dejo como delicioso rastro

su mentir

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